“13 Reasons Why, season 1”, centrada a pesar de las razones

Lo básico para que una historia funcione es que sea congruente. No importa si estamos ante una historia ubicada hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana, con que los personajes reacciones e interactúen con otras personas en base a la lógica de comportamiento humana está más que correcto. Por otro lado, hay ocasiones en que la trama en sí está en una delgada línea en la que si se hace muy bien las cosas todo se puede salvar, pero si no la historia se convierte en una idiotez. Afortunadamente, “13 Reasons Why” tiene muy centrado su trono y sus aspiraciones a pesar de una trama un poco rebuscada.

La serie trata sobre Clay, un chico introvertido de preparatoria que encuentra un paquete de cassettes donde su amiga Hannah, recientemente fallecida, relata las motivaciones que llevaron a su muerte. Es una premisa interesante que da pie para mucho juego, y eso es precisamente lo que sucede. La serie se toma el tiempo, Clay no se echa los cassettes de un jalón, analizando cada razón, poniéndolo en su justa dimensión, por lo que al final encuentras con una conclusión convincente a pesar de ese complejo juego de cassettes. Porque díganme si no, a quién se le ocurre grabar en cassettes una grabación sobre su muerte para entenderla. A lo mejor a una adolescente lo cual le da cierto sentido.Pero vamos, que en la realidad eso sería muy disparatado. Aunque si sólo dejamos eso a un lado y nos involucramos en lo demás, la serie tiene cosas interesantes que decir.

Me sorprendió algo que Todd McCarthy, director de “En Primera Plana” (Spotlight, 2015), haya dirigido los primeros dos episodios. Él no es un director con una conocida personalidad que impregna en sus trabajos, porque igual te hace algo como “En Primera Plana” o una película con Adam Sandler. Sin embargo, sabes que es capaz de dotarle al relato una dosis de seriedad cuando es requerida. Es capaz de eso y aquí lo consigue. A partir de ahí, los demás capítulos lo toman de referencia y en conjunto se hace una cosa muy interesante, un drama que se toma mucho en serio. No sé si era lo correcto, pero McCarthy lo hace funcionar bien.

Quizá al principio cueste el visionado, porque es una serie que se toma el tiempo, quizá hay cosas de relleno, pero “13 Reasons Why” es una obra televisiva que vale la pena observar. No es la gran serie, no tiene los mejores guiones y en algunos capítulos no invita a seguir viendo el que sigue, pero tienen un no sé qué que no se yo que resulta atractiva. Quizá sea terminar por saber cuál es el objetivo de los cassettes, de Hannah. Quizá sea el carisma de Clay, que lo tiene a pesar de tener un personaje que en teoría no sería capaz de emanar. Sin embargo, vale la pena echarle una mirada, pues tiene todo para convertirse en una serie de culto.

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