“Better Call Saul, season 3”, se vienen los vicios

Cuando me pongo a ver los capítulos de esta serie tengo una sensación un poco incongruente o no sé. Por un lado la veo como una serie aparte, pues funciona muy bien como historia independiente, sin utilizar referencias de su serie madre. Pero por otro lado, en todos lados está la esencia de “Breaking Bad”. Esas sensaciones es algo que me gusta experimentar cuando veo “Better Call Saul”. Ya terminó la tercera temporada, una entrega que confirma los vicios de los personajes para que sean parte de su destino.

La tercera temporada empieza donde se quedó la segunda, obviamente, cuando Chuck graba a escondidas a Jimmy cuando este le confiesa que falsificó unos documentos. La temporada completa se trata de las consecuencias de aquello, desde lo laboral, con un Jimmy castigado parar no ejercer por un año, pasando por lo sentimental, con Kim más seca y dudosa con Jimmy, y lo familiar, con un rompimiento con su hermano Chuck. Son capítulos de consecuencias a un punto de inflexión en la serie que llegan con naturalidad. Parecería que en su afán de conectar con “Breaking Bad” inundarán de cosas forzadas para que quede, pero en realidad todo se mueve de forma muy orgánica y muy congruente con los personajes.

A lo mejor en la parte de Mike sí está más forzado, pero no tanto como para molestarnos. El problema es que prácticamente ya vimos a todos los villanos de “Breaking Bad” salir y apenas vemos conexión con el personaje de Saul. Quizá en futuros capítulos tenemos que ser testigos de un mayor acercamiento, pero la utilización de prácticamente todos los personajes con los que Walter White batalló ya han marcado línea. Por lo que a pesar de que es muy interesante el cómo se dieron las cosas antes de Walter White, no hay mucha sorpresa a la vista, pues todos van a vivir con excepción, quizá, de Nacho, lógicamente por no estar en “Breaking Bad”.

El hecho de suponer el cómo van a llegar a donde tienen que llegar quita ciertos méritos. Sin embargo, es demasiado interesante y recomendable observar ese cómo porque hay mucha reflexión. Reflexión de familia, de amistad, de noviazgo, de supervivencia, de trabajo… en fin. La tercera temporada de “Better Call Saul” tiene mucho encanto, pero sobre todo reflexión. Y lo mejor es que es discreta en ese último aspecto. No vemos poses ni una ambición notoria. A esta serie se le saca mucho, pero mucho provecho, tanto argumental como artísticamente. Sin duda, una de las mejores series de la actualidad.

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