“Big Mouth, season 1”, la puber directamente

By October 8, 2017 Críticas No Comments

Las etapas de la vida pueden ser muy delimitadas. La infancia, la adolescencia, la adultez y la vejez tienen sus definiciones y características, y por supuesto en el arte se han tomado el tiempo de plasmar esas etapas en infinidad de producciones. Pero quizá por el tema tabú, la adolescencia, y específicamente la pubertad, casi siempre se ha abordado de manera más superficial, dirigiéndose a subtemas del amor, el enamoramiento o la vocación hacia la etapa adulta. Tuvo que llegar una serie animada (porque si fuera acción real sería todavía más loco) que hablara de la pubertad en sí, directamente y sin adornos. Eso es la primera temporada de “Big Mouth”, una serie sin complejos temáticos, aunque pierda fuerza hacia el final de sus episodios.

La serie va principalmente de dos pubertos amigos cuando empiezan a tener todos los cambios que la pubertad conlleva, desde cambios físicos hasta emocionales, pasando por problemas personales y sociales. Obviamente, todo eso es tratado de una forma muy gamberra como para romper el hielo y poder hablar de los temas con completa libertad. No es que nada asuste, pero no es común que se hable de eso, por lo cual sigue habiendo un tabú en ese aspecto. La serie trata de romper tabúes aunque sea en animación, y lo logra. Aunque tampoco es una producción que alcance ese nivel de precursor hacia una nueva línea de tratamiento argumental, porque ya han habido cosas que se alcanzan a asomar como “Rick and Morty” o “Padre de Familia”, incluso “South Park”. Pero aquí el tabú es el alma de la serie, un tabú que es tratado con la más normalidad de las cosas.

Discursos aparte, la serie es una buena comedia, aunque sus episodios no sean del todo regulares. Hay algunos muy buenos, como el primero o el segundo, suficientes para engancharte, pero luego hay otros que no son del todo satisfactorios, que sus argumentos no son del todo interesantes. Pienso en el episodio cuando se van a la ciudad o cuando hacen una fiesta. Pero luego hay otros episodios que sí merecen la pena y se intercalan. Entonces es un sube y baja que, si bien mantiene el interés de la serie en general, batalla para sostenerlo. Algunas secuencias funcionan muy bien, de buena comedia, y otras nada más no funcionan.

Así que en resumen, la primera temporada de “Big Mouth” es una buena propuesta especialmente por su temática y el tono con el que la tratan. Es que te enseña a que no es necesariamente un tratamiento serio o que se tiene que tomar con pinzas y delicadeza. Es un tema natural, y en base a eso rompen el hielo con un tono gamberro. La propuesta es muy buena, pero no es excelente porque no se cuidaron ciertos detalles más narrativos, más de forma, para que funcionara al 100% como una buena producción de entretenimiento. La serie viaja entre capítulos buenos y capítulos mediocres, así que es cosa de esperar a que si hacen una segunda temporada ajusten ciertos detalles para que les quede mejor.

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