“Bloodline, season 2”, forzando los problemas

bloodline 1

La primera temporada de esta serie original de Netflix comenzó más o menos. No tenía la gran premisa y su tono tampoco invitaba a algo super entretenido, pero por lo menos tenía su propuesta decente y digna. Tenía claro hacia dónde iba la serie, hasta esa última escena cliffhanger que prometía más problemas familiares a los Rayburn. Lo cierto es que la extensión de la historia, donde buena parte de su fuerza había desaparecido del mapa ficticio, no contiene el mismo potencial y hasta la misma energía que la tanda antecesora.La segunda temporada de “Bloodline” es forzada a sujetar a los personajes a problemas que en situaciones más realistas se hubieran solucionado de otra forma.

Muerto Danny, los hermanos Rayburn vive cada quien como puede con el remordimiento. Nos presentan que unos están más dolidos que otros. Curiosamente, los que más lo “odiaban” son los que más sufren. Buena lección, creo que es entendible en ese aspecto. Todo marcharía bien, hasta que parece un hijo perdido de Danny. La forma en como lo introducen a la trama y cómo está metido en un extraño complot resulta muy forzado para como se estaban dando las cosas en la serie. Ahora resulta que vale mucho la casualidad. Las dudas aparecen cuando en la realidad no tendrían porqué. Los personajes toman decisiones que en otras condiciones más inteligentes hubieran reaccionado de otra forma convincentemente. Acá no.

Y todo es porque si reaccionan de forma congruente, la serie acabaría rápidamente y no habría nada que contar. Es uno de los males que luego les toca experimentar a ciertos proyectos, sobre todo a los que se les obliga a cumplir con una fecha sin dejar que el tiempo la amoldé para que fuera más interesante y verosímil. Se nota que hay un descuido en el desarrollo de esta segunda temporada, un descuido por el afán de sacar todo rápido y sin pensarlo bien. Probablemente debió de ser concebida como una miniserie, ya que con el paso de los capítulos el desgaste se hace más evidente.

Lamentablemente, la segunda temporada de “Bloodline” no impacta ni resulta muy interesante que digamos. El Danny aparece en flashbacks como si fuera un regalo de la producción para recordar al mejor personaje de la primera tanda de capítulos. Su forzamiento en pantalla es sólo un ejemplo de las malas decisiones que han tomado los responsables de esta serie para seguir construyendo la trama. Un argumento forzado, que aburre más que entretener, que resulta más pretenciosa de lo que realmente es. Sin duda, una pequeña decepción.

estrella regular

One Comment

  • Anonimo says:

    Definitivamente este critico no tiene buenas bases, no vengo refutar sus argumentos sobre la serie pero puedo decir que sus bases no son para nada solidas, mientras el critica los críticos verdaderos darán el visto bueno a la serie que se los aseguro que así sera y seguira aumentando la audiencia. es mas cambien este critico se los recomiendo ya que es dañino para la pagina, he visto muchas criticas positivas y SERIAS y hasta ahora ninguna negativa sobre la serie. No soy fanático de este tipo de serie pero no niego lo buena que es y por este articulo dejare de creer en esta pagina a cual seguía bastante. Cojan seriedad!

Leave a Reply

Your email address will not be published.