“Caballero de Copas”, el bajón

By August 29, 2016 Críticas No Comments

caballero de copas 2

De vez en cuando me echo un clavado en otras plataformas que no sea Netflix (a veces cansa) y en esta ocasión me metí a Claro Video. Entre tantos contenidos sobre juegos olímpicos, que por cierto tiene muy buenos documentales sobre alguna olimpiada en específica, dí con una película que jamás se estrenó en las salas comerciales de México. No sé si por ahí en algún videoclub o en la Cineteca, o en algún festival donde sólo los cinéfilos aguantan las producciones que luego sacan por ahí se mostró. El caso es que la última película de Terrence Malick ya puede ser rentada en la plataforma de Claro Video para todo el disfrute de sus fans (que sí son varios). Sin embargo, “Caballero de Copas” (Knight of Cups) no es lo que pretende, pues a pesar de querer salirse de las convenciones del cine, su fondo apenas se agarra de su abstracta narrativa.

Yo no estoy peleado con el cine experimental, donde fuera de los convencionalismos se pretende lanzar cierto mensaje. Al contrario, creo que darle vueltas a las normas implícitamente establecidas de cualquier arte es sinónimo de creatividad y originalidad, siempre y cuando tenga congruencia. Por ejemplo, “El Árbol de la Vida” (The Tree of Life, 2011) del mismo Malick, es una película que también tiene una narrativa fuera de lo común. Va saltando de un tiempo a otro en la vida del personaje principal, incluso saltando a otras épocas de la historia del universo. Pero tenía un mensaje claro, con un mismo tono y un significado. Ayudaba mucho la belleza de sus escenas y su impacto expresivo. Tenía fuerza, cosa que la hacía irresistible y congruente con su narrativa.

No soy de los que suele comparar con otra película para explicar los argumentos en la crítica, pero aquí lo hago pues hablamos del mismo director, el mismo que hizo cosas épicas y que ahora ha ofrecido algo menor. “Caballero de Copas” no tiene fuerza, no tiene impacto y, curiosamente fotografiada por el cinefotógrafo que viene ganando el Oscar en los últimos 3 años, sus escenas no son realmente bellas. No hay una línea que motive al protagonista (que se supone es Christian Bale), o por lo menos no existe de una forma clara. No es que seamos tontos como para no entenderla, como luego los seudo-intelectuales te quieren situar, es que no hay un objetivo de hacia dónde va la película.

Parece que es la historia de un tipo que trabaja en cine aparentemente, que tiene miedo, inseguridades, que está desubicado en la vida, que no encuentra algo que le falta… No hay un claro camino de qué es lo que le motiva, no hay un claro conflicto de muchos que pudieran ser, pero que a lo mejor no son. ¿De qué trató? De un tipo. ¿Y qué hay con eso? Nada. Por eso la sensación de vacío. De estar atado a escenas que no dicen nada. Y sí, a lo mejor dirán que la narrativa de Malick así es, pero yo diría que no. Porque en realidad no importa si das saltos interminables en el tiempo o toda la película está narrada por una voz en off, el chiste es contar el viaje de un tipo para solucionar un conflicto y aquí eso no sucede con fuerza. Al parecer, Malick grabó interminables escenas sin una idea clara de qué es lo que quería contar. Y terminó por no contar nada importante.

“Caballero de Copas” ya está disponible en Claro Video para rentarla, tiene algunos días, pero creo que no es esa película digna para gastar más dinero aparte de la suscripción. Lamentablemente, Terrence Malick ofrece un vacío audiovisual que, por un lado, al menos no muestra claramente aires de grandeza, porque si no estuviéramos hablando de algo pedante y tampoco es el caso; aunque por otro lado, no tiene absolutamente nada de relevancia en ninguna parte. Es ver a alguien yendo de aquí para allá y de allá para acá, mientras escuchamos pensamientos que, a lo mejor bien intencionados, no hilan un claro mensaje, objetivo o sustancia trascendente que haga más valiosa la experiencia del visionado.

estrella mala

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