“Cargo”, zombies en Australia

A veces lo bueno que tienen servicios como el de Netflix es que de vez en cuando estrenan película que ni ideas tenías sobre ellas. Y conforme vas viendo una película la vas descubriendo, quizá cayéndote mejor porque realmente no esperabas nada. Empecé a ver “Cargo” porque su imagen me llamó la atención, y a parte sale Martin Freeman que siempre me a ha parecido un buen actor. Algo sobre el apocalipsis esperaba, pero no en un género ya muy desmenuzado en los últimos años. “Cargo” es una película pequeña, con ideas congruentes en base a su producción.

La película va de un padre y una bebé que tratan de sobrevivir en medio de Australia cuando un brote de zombies aparece. Cuando él queda infectado, debe buscar rápidamente a alguien que cuide a su bebé. La película es una historia contrarreloj, donde en poco tiempo el personaje de Freeman tiene qué evaluar las condiciones en las que dejará a su bebé. ¿La dejará con personas que sí sobrevivan, pero que son muy malas? o ¿buscará a otras mejores personas a pesar de la amenaza que siempre está ahí? La película se pasa rápido por el guión que da con buenas posibilidades y con la narrativa que busca la aventura en medio de una producción pequeña. En ese sentido, la película tiene un valor especial.

Quizá la única pega de esta película es que precisamente, a pesar de todas la preguntas, de todas soluciones puestas para el personaje principal, la película se va por la más cómoda, esperanzadora y predecible final. Se entiende, por supuesto, pero creo que la historia debió de elegir un final no tan convencional. Eso sí, técnicamente es muy satisfactoria, vistiéndose de una elegancia propia de una película pequeña, pero con un sentido del gusto refinado. Y quizá ese es el estilo que uno espera de este tipo de películas pequeñas de género.

Así que sin más, “Cargo” es una película pequeña, pero muy bien hecha, que invita a una reflexión, si bien no profunda, sí trascendente en términos generales del comportamiento humano, sobre todo en los aspectos que tiene que ver con el humanismo, la reciprocidad y la esperanza. Muy bien actuado por Martin Freeman que carga con todo el peso de la película. Quizá su final convencional no convenza del todo, pero tampoco es incongruente a lo que se nos estuvo contando.

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