“Coco”, aventura nada picante

By October 28, 2017 Críticas No Comments

Las grandes historias son universales. Son aquellas que te las puede entender alguien de México como de China. Por ende, suelen interesarnos historias en escenarios y con personajes muy diferentes en el exterior, pero similares en el interior para poder identificarnos con ellos. Con decir que luego nos identificamos con seres extraterrestres o seres fantásticos. Por eso no es descabellado que Pixar quiera contar un historia ambientada en México. Si ya lo hizo con escenarios como China, Grecia o África, por qué no con su jardín trasero. Sin embargo, para alguien de México puede que el efecto sea diferente a el resto de mundo que no sepa vivir en el país del picante. Pues “Coco” toma todos los clichés mexicanos para inventar un mundo muy a modo al estadounidense, pero el resultado no es tan singular.

La historia va de Miguel, un niño cliché mexicano, que vive en un cliché de pueblo mexicano, con una familia cliché mexicana, con un perro cliché mexicano y comiendo comida cliché mexicana, quien sueña con vivir de la música cliché mexicana. Pero el amargado cliché de su familia que vive de hacer zapatos se lo prohíben. Pronto hace una travesurilla que abrirá el mundo de los muertos donde conocerá el valor de la familia y de sí mismo. Y el final es predecible, con sus dosis de sensibilidad, amor, familia y todo eso. En cuanto a argumento, la película carece de originalidad. Al final es la clásica historia de niño tiene que madurar a través de una aventura extraordinaria y fantástica, donde aprenderá los verdaderos valores.

La bronca es que el argumento empaña lo bien que está todo lo demás, pues aunque todo es predecible, la película se las arregla para ser divertida, entretenida e inteligente. Mantiene un ritmo a tono y hay una que otra ocurrencia que vale la pena. Pero al final es el mismo cuento, con los mismos giros y las mismas enseñanzas. Sí, yo sé que alguien que no ha visto nada igual a “Coco” le va a encantar, pero a estas alturas de la vida, dudo que haya muchas personas que se maravillen por la nula frescura. La película se convierte en un entretenimiento lavado, refinado y encerado, pero con el mismo motor que Disney ha usado a lo largo de muchos de sus años.

Por supuesto, decir que la parte técnica no vale la pena es mentir. Por supuesto que alguien con un sentido audiovisual más encausado podrá sentirse a gusto con lo que esté viendo. El diseño de arte es muy bueno y el uso que se le da a la cámara imaginaria también tiene su parte a destacar. La música, aunque muy cliché mezclando mariachi con el clásico score de Hollywood, se mantiene en forma y logra levantar un poco las secuencias que vemos en pantalla. Pero sí, nada podrá cambiar el hecho que Pixar no quiso arriesgar con el tratamiento de la historia, optando por algo predecible y soso.

Así que sin más, “Coco” es una buena película de entretenimiento que a los niños les va a gustar. No sé si mucho o no, porque cuando se es niño no se tiene una capacidad para apreciar una obra artística, pero eso se podrá constatar cuando en unos años los recuerdos infantiles de ahora seleccionen lo más referente. Creo que no será el caso de “Coco”, pues al final, con todo y su chulería de cliché mexicana, es una historia que no refresca lo ya visto. Se mantiene en las mismas situaciones que muchas otras, siendo predecible en todo momento. Lamentablemente, no hubo una idea lo suficientemente buena para enmarcar.

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