“Dear White People, season 1”, otra de la lucha contra el racismo

Las historias que me gustan generalmente tienen a personajes con los que me identifico. Realmente no importan si se parecen físicamente a mí, puede ser un japonés, un león o un extraterreste, lo importante es que reacciones a cosas que a mi juicio también sean válidas, ahí está la clave de la identificación. El problema llega cuando la historia en particular tiene a personajes físicamente diferentes a mí y su conflicto radica en los complejos de su físico. Podría interesarme, pero todo está tan delimitado, que no puedo adentrarme al 100 por ciento. Me pasó con “Luz de Luna” (Moonlight, Barry Jenkins, 2016), que es un drama, y ahora me pasa lo mismo con “Dear White People”, una comedia con un buen estilo, pero que se queda a medias en la profundidad de lo que quiere retratar.

La serie está basada en la película de 2014 de mismo nombre de Justin Simien, quien también dirige la versión para Netflix, y va de un grupo de estudiantes afroamericanos universitarios que enfrentan problemas de racismo muy del siglo XXI, que se sitúan entre lo políticamente correcto e incorrecto. Cada capítulo se detiene en una persona diferente, pero que a fin de cuentas interactúa con todos los demás, creando esta sinergia que funciona muy bien. El tono satírico crea buenas puntadas, pero también es su principal problema, pues los temas que retratan no son representados lo suficientemente serios como deberían. O eso creo yo. Tampoco es que quisiera un drama, pero de alguna forma no encuentro tan congruente el hecho de que estos estudiantes luchen contra el racismo cuando al mismo tiempo se nota que se preocupan por hacernos reír. Creo que la serie no está realizada de forma orgánica.

Por eso luego tenemos situaciones sin tanta relevancia que no hacen más que alargar el argumento. De hecho, entre el primer capítulo y el segundo no avanzan nada, simplemente nos muestran la misma historia desde diferentes ángulos… porque el tipo de lentes es más chistosón. El problema es que no hubo mucha relevancia en eso. Y así en general está el resto de los episodios. Son episodios que por momento tienen situaciones que funcionan, pero que en otros no. A veces dicen cosas interesantes y otras veces no dicen nada. Hay mucha mediocridad en cada capítulo.

Así que en conclusión, “Dear White People” es una serie que se queda a medias en muchas cosas. Lo que me fijo mucho es en el guión y su relevancia, en qué tan satisfactorio llegaron a su objetivo. Creo que se pasaron de ambiciosos, queriendo hablar de cosas muy importantes en un formato o en una forma que no da tanto espacio para ser profundos. Por eso no llega a cumplir su objetivo, a pesar de que tiene buenas actuaciones y que la fotografía me parezca decente. No sé si sea una serie que merezca la pena, pero en cuanto a polémica realmente no hay mucha.

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