“Día de la Independencia: Contraataque”, la palomera

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Independientemente del género, del tono y de ciertos elementos, una buena película debe ser congruente en todo momento. A mí me pasa, y yo sé que a ustedes también por si no eran conscientes, que cuando una película no gusta es porque la forma de representar la historia no está integrada en todos sus elementos y, por consiguiente, no es verosímil ante nuestro razonamiento. Ahora, el marketing ayuda a generar expectativas y nos dan una idea de lo que podemos esperar. Con la siguiente película, yo esperaba una película visualmente espectacular, pero tonta y simplista en su mensaje, incongruente en sus elementos. Pues exactamente eso es lo que me encontré con “Día de la Independencia: Contraataque” (Independence Day: Resurgence), una simple anécdota para apuntalar el espectáculo audiovisual sin apenas un esfuerzo intelectual.

20 años después de que Will Smith y Jeff Goldblum se metieran hasta las entrañas de la nave invasora extraterrestre y salvaran a la tierra, un contraataque alienígena se avecina, así que nuevamente la humanidad tendrá que unirse para sobrevivir. Es una premisa con un tema básico, pero simplista, pues no hay nada más que desarrollar o descubrir que haga más interesante el relato. Tampoco le podemos pedir mucho. Como decía en el anterior párrafo, así es como venden la película: una paz amenazada nuevamente que tiene que defenderse y explosiones por doquier. Es eso, no hay nada más. A pesar de que intentan, nada discretos, de darle más emoción con un asunto de valores de unión, esperanza, valentía, fuerza y esas cosas, no hay un interés por desarrollar, debatir, reflexionar sobre eso. Simple, no pienses, experimenta la destrucción.

La verdad es que eso es lo que esperaba, así que no me decepcioné. Yo esperaba ver una película hueca, con un show de efectos visuales rayando en lo inverosímil, y fue lo que encontré. Claro que una sorpresa intelectual me hubiera encantado, pero al final no sales sintiéndote defraudado ya que las expectativas me eran bajas. Lo que sí es que hay una exageración en el espectáculo que genera malestar. Una exageración ligada al caos visual. Claro, había que ser espectacular con mucha destrucción, pero no es algo que se vea bonito. Es decir, Roland Emmerich decidió que entre más destrucción más espectáculo. Eso no funciona, por lo menos conmigo. Porque siento que veo muchas imágenes que no me dicen nada, no las siento importantes. Yo sé que de eso se trata la película, pero hay formas mucho más creativas para generar espectáculo sin que sea gratuito y forzado.

Así que no hay mucho que agregar o descubrir en una película como “Día de la Independencia: Contraataque”. Básicamente es un remake de la original, con toda la muerte y destrucción que eso conlleva. Si bien es cierto, y no tengo problema, con que sea congruente con lo que vende, por lo menos hubieran intentado ser algo más que un simple pasatiempo. Pero eso es lo que hay. Una película con un buen ritmo, entretenida y en algunos puntos hasta divertida, pero de una manera muy simple y superficial. Prácticamente no hay algo interesante o importante que aportar, así que simplemente se reduce para personas que les gusta el cine como pasatiempo y ya.

estrella regular

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