El Chapo, temporada 2”, más intensidad

By December 25, 2017 Críticas No Comments

Las series y películas que cuentan historias de narcos siempre me han provocado cierto pain in the ass. ¿Por qué? porque como los narcos son latinos (especialmente, mexicanos y colombianos) las producciones que los tratan son latinas también, y las producciones latinas en la mayoría de los casos suelen estar encabezadas por gente abyecta sin capacidad para realizar un producto de calidad. Por eso vemos telenovelas de narcos donde se les ensalza sin el más mínimo de responsabilidad con el espectador. Por eso mis sentimientos encontrados, al ver que las mejores producciones de televisión sobre narcos vienen de Estados Unidos. Una es “Narcos” de Netflix y la otra es la que ahora nos compete producida por Univisión (latinos en Estados Unidos) y Netflix. Con su segunda temporada, “El Chapo” intensifica la trama, haciéndola más adictiva a pesar de algunos fallos.

La nueva temporada continúa donde nos quedamos, con El Chapo tras las rejas, aunque ahora en Puente Grande donde se le ubicó gracias a un reblandecimiento de las autoridades al ser sobornados. De ahí lo más o menos conocido hasta comienzos del 2010, cuando El Chapo se convierte en el narcotraficante más poderoso del mundo (y en plena guerra contra el narcotráfico). Algo de lo que no me latía tanto era el hecho de cambiar nombres y fantasear con algunos personajes. Si bien sigue siendo molesto porque a cada rato tengo que estar consultando wikipedia para ver quién es quién, no me ha quedado de otra más que aceptar el hecho. Digo, a fin de cuentas, eso es lo de menos. Y creo que el hecho de que el personaje de Conrado Sol “salga” de las sombras para ubicarlo como el personaje ficticio de Genaro García Luna ayuda a dejar pasar esos detalles.

La serie se ha vuelto más intensa, especialmente en el retrato de la violencia. Me imagino que a la par de los acontecimientos reales de los cuales está basado. Hace 20 años uno pensaba en el narco como algo lejano, por abajo de la mesa, y hace 10 años era el pan de cada día. La intensidad de lo que representa aumentó, y creo que es normal que la serie siga por esos rumbos. Y ya que andan en esos tonos, hace que la serie se vuelva más emocionante. Pero emocionante, probablemente, en el sentido más superficial posible, pues es de destacar las numerosas secuencias de guerra, por momentos a la altura de las grandes producciones de acción. Ese tipo de escenas de caos generan tensión, lo suficiente como para mantener la atención del espectador.

Sin embargo, el llevar la trama del Chapo creo que se tornó un tanto complicado. Si bien salen airosos, creo que hubo dificultades para que la trama principal compagine con algunas otras subtramas. Creo que algunos capítulos funcionan muy bien, y otros están más de relleno. Por ejemplo, hay un capítulo donde El Chapo apenas sale y toda la atención la tenemos en personajes cotidianos en medio de la guerra, como la mamá que busca a su hija y el joven que es reclutado por los Emes, quienes representan a los Zetas de la vida real. Esas subtramas al final no tienen relevancia; si bien son importantes porque dan pie a una mejor contextualización del asunto, para el devenir del Chapo no generan peso, y por tanto, para la serie se convierte en algo de relleno.

Pero bueno, sin duda alguna, esta segunda temporada de“El Chapo” la convierte como la mejor serie de narcos realizada por latinos y en una de esas la mejor serie en español de la actualidad. Tiene emociones, tensión, entretenimiento, aunado a un probable entendimiento de la situación en la que estamos viviendo hoy en día. Todo esto en una calidad de buen nivel, digno de cualquier otra cosa que luego tiene éxito en Latinoamérica. Te deja pensando en ciertos momentos, aunque el entretenimiento puro y directo es su fuerte; sin embargo, ahí hay una oportunidad de cara a nuevos capítulos, redondear lo visto para terminar en un discurso responsable apoyado por un espectáculo de primer nivel.

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