“El Cliente”, trauma de la mala suerte

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Una de las cosas que nos gustan de las películas es la posibilidad de conectarnos con los personajes y sus situaciones. No necesariamente porque tienen conflictos exactamente iguales, pero sí en la forma de reaccionar a ellos o porque hemos pasado por problemas similares. Cuando una película es universal, mayores posibilidades de conectar con el público. Eso es lo que sucede con la nueva película de Asghar Farhadi. “El Cliente” (Forushande) es una película que sabe conectar gracias a situaciones graves en circunstancias casuales.

Esta película iraní va de una pareja de actores de Teherán que tienen que mudarse a un nuevo departamento porque el anterior se estaba derrumbando. Al llegar, la mujer sufre un asalto. Conforme investigan se dan cuenta que la anterior mujer que vivía en ese departamento era prostituta y tenía problemas con algunos clientes. Farhadi escribe un guión de estructura simple, pero muy atento a elevar problemas cotidianos. A lo mejor un asalto mientras uno se baña no sea tan normal, pero es algo que puede pasar. La mala suerte siempre está presente y un día podemos ser víctimas de un gran trauma sin deberla ni temerla. La forma en la que lleva la historia y en la que la narra es simple, pero efectiva en términos de impacto y de conexión con el público.

Al igual que en sus anteriores películas, como la inesperadamente intensa “Una Separación” (Yodaí-e Nadir az Simín, 2011), Farhadi construye un intenso relato de situaciones cotidianas. No es alguien que sea espectacular o que salga con una sorpresa, es alguien que le pone fuerza al conflicto, suficiente para dejarnos atentos ante una película más humilde. Farhadi pone el ejemplo de cómo deberían ser las películas que no cuentan con tantos recursos. Ahí está, el chiste es contar un problema grave, algo que les cambie la vida para siempre a los protagonistas. Quizá esta película no sea tan innovadora en el sentido de que repite formas narrativas, pero no por eso deja de ser una historia impactante.

Así que sin más, “El Cliente” es una película que atrae y que conecta con el público gracias a que tiene demasiada fuerza en su conflicto, uno terrenal y cotidiano. No sé si era para que ganara el Oscar a Mejor Película Extranjera. Me queda claro que ganó en respuesta a las políticas racistas contra los musulmanes de Trump. Pero sin duda, la película funciona dentro de sus formas y su discurso. Aunque se nota que no tiene muchos recursos, la película está muy bien actuada y aprovecha cada escenario para situarnos en el conflicto. Al final, está claro cuál era el objetivo y temo decir que se ha cumplido.

estrella buena

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