“El Legado del Diablo”, terror a fuego lento

Estamos acostumbrados a que ciertas cosas sean de un modo. Si queremos una pizza la queremos con queso, salsa de tomate y jamón (por lo menos), y no sin salsa y sólo con peras porque es muy gourmet. Quizá pase lo mismo con los géneros de cine. Si una película se vende como comedia pues esperamos que haya situaciones (muchas por lo menos) que nos hagan reír. Y es el mismo caso con las películas de terror, pues pareciera que siempre esperamos películas tensas con sustos inesperados y en el que en todo momento no la pasemos con el jesús en la boca. “El Legado del Diablo” (Hereditary) no es una película de terror convencional, pero es una muy buena película.

La película va de Annie, una mujer quien ha perdido recientemente a su madre y que debe de lidiar con su hija rara que va descubriendo detalles extraños de la abuela, algo que conducirá a inexplicables hechos en el hogar. En teoría, esta película contiene una premisa acorde a la del género del terror / horror. Muertes, cosas inexplicables, tensiones, mentalidades sensibles y cosas así. Pero esta película se cocina a fuego lento, y en ese sentido el guión no toma los clichés propios del género, o por lo menos trata de evitarlos lo más que se pueda en un claro intento de distanciarse de los convencionalismos y distinguirse como algo original e innovador. Probablemente hay mucha soberbia en la narrativa de la película, pero eso no quita que sí funcione.

La película entonces se enfoca mucho en los personajes. Por eso las actuaciones son muy buenas, porque los intérpretes, en especial Toni Collette, tienen un campo espacioso para poder desarrollarse. Hacen que nos involucremos con ellos y estemos al pendiente de lo que les acontezca; y en ese sentido, el efecto que nos produce es más profundo que una simple historia de terror narrada de forma convencional. El problema es que por andar deteniéndose en los personajes, la narrativa es sumamente densa, por no decir aburrida. Probablemente esa era la idea, no lo sé. Pero sí creo que pudieron hacerla más rápida, porque aunque si bien resulta por momentos hipnótica, por otros la atención no es muy fuerte y puede que el espectador se desapegue de lo que está viendo.

Por ahí decían que esta película revolucionó al género de terror, por lo menos de lo que se hace en la actualidad, pero creo que queda más que demostrado que “El Legado del Diablo” es una película que no es perfecta, pero que adquiere relevancia por su declarada separación de los convencionalismos del género. Sólo que para mantener la tensión han dado con una narrativa pesada que hace sufrir al espectador en varios momentos, sobre todo en la primera mitad de la película. Sin embargo, al terminar de verla que da una buena sensación, especialmente por un sabor congruente entre todos sus elementos. Quizá sucede como con lo que sucedió con “La Bruja” (The Witch, 2016), donde daba más miedo toda la película que sus detalles impactantes.

Leave a Reply

Your email address will not be published.