“En la Cuerda Floja”, una cuerda con mucha tensión

By October 18, 2015 Críticas No Comments

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En las clases de historia recordarán que a la llegada de la televisión no fueron pocos los que vaticinaban la desaparición del cine. Argumentaban que la televisión ofrecía el mismo entretenimiento que se encontraba en el cine, así que no tenía mucho caso salir y perder la comodidad del hogar. Ahora con las llegadas de servicios de streaming vuelve otra vez ese tema. En su momento, el cine apostó por la espectacularidad con grandes producciones realizadas en la tecnología más sofisticada, algo que la televisión no tenía acceso, además de la experiencia de esparcimiento social que conlleva (no todo mundo se siente cómodo encerrado en casa). A eso apuesta “En la Cuerda Floja” (The Walk), a un espectáculo único audiovisualmente  donde interactúa demasiado con el público, manteniendo su atención en todo momento.

Robert Zemeckis no es que sea un director visionario, pero sí tiene un sentido de responsabilidad con el público. Y además, intenta ofrecer experimientos, da igual si funcionan o no. De esta forma, sus películas siempre han estado cercanas al público, de ahí su fama y que sea uno de los realizadores consentidos. Si no cuenta con una premisa fuera de lo normal, por lo menos va a realizarlo de una manera poco ortodoxa. Una simple película de navidad la hizo con una técnica imprescindible aún en pañales, o una comedia juvenil la realizó tan creativamente que ahora es un clásico del cine. La premisa de “En la Cuerda Floja” no es muy fuerte, y es entonces cuando Zemeckis necesita acercarse al público a través de las formas.

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El espectáculo es el gran protagonista de esta película. Como espectáculo, me refiero a la alta calidad audiovisual con el que cuenta esta cinta protagonizada por un eficiente Joseph Gordon-Levitt. Es una película técnicamente muy bien construída, con todas las áereas funcionando correctamente. Claro que de eso, los efectos visuales es el líder de los aspectos técnicos, pero no olvidemos que para mantener al show en pie se necesita de la cohesión de otras partes. La edición cumple para mantener el ritmo marcado por la tensión. Sabemos que el personaje principal no se va a caer jamás de la cuerda, pero el timing está ajustado para nunca perder la emoción del peligro que su “golpe” representa.

Hubiera sido una increíble película, si no fuera por su débil premisa. No es que no hubiera algo qué contar, pero el guión no le dio la suficiente fuerza para que fuera un vehículo con la intención de solucionar un gran conflicto. “Man on Wire” (James Marsh, 2008) sí que le dio más fuerza a ese mismo conflicto, por lo que resulta más evidente esa falla en la cinta de Zemeckis. Como resultado, durante el visionado te mantiene atento, pero al finalizar y reflexionar un poco sobre lo que dejó la película no hay mucho qué rescatar. Lo peor es que resulta un tanto indiferente.

Sea como sea, “En la Cuerda Floja” es un espectáculo que bien vale la pena verla en pantalla grande. Y si es en 3D mucho mejor. Las escenas arriba en el World Trade Center te dejan todo engarrotado por la tensión (o a lo mejor nada más fui yo en vista de mi fobia a las alturas). Un divertido entretenimiento, a costa de una historia que no resulta tan épica como cabría esperar. Lástima, porque Zemeckis demuestra una vez más un sentido de responsabilidad con el público.

estrella buena

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