Especial James Bond: “Octopussy: 007 contra las Chicas Mortales”

octopussy 1

Ya en este punto, especialmente después del estreno de “007: Sólo para tus Ojos” (For Your Eyes Only, John Glen, 1981), se apreciaba cierto desgaste de la forma en que se presentaba el personaje de James Bond. Esto gracias a la dilatada edad de Roger Moore y al tono de la saga que ya no machaba bien en el contexto histórico. De hecho, esta película iba a ser aquella en la que un nuevo actor encarnaría al espía británico. Sin embargo, la competencia con la película no oficial “Nunca Digas Nunca Jamás” (Never Say Never Again, Irvin Kershner, 1983) en donde Sean Connery regresaba al personaje que lo hizo famoso, obligó a asegurar con alguien probado como Moore el éxito del público. Por lo que “Octopussy: 007 contra las Chicas Mortales” (Octopussy, 1983) resultó en una película con las pilas puestas, pero con un desgaste evidente.

Si bien la anterior película no fue un desastre, sí sirvió para poner los pies en la tierra. Especialmente con Roger Moore, un Bond ya viejo que no se veía en buena forma. Pero creo que el hecho de competir con un Sean Connery sirvió para hacer la mejor cinta posible. Esto se nota en la autoconciencia del legado con el que se está tratando. Sin duda, hay un mayor empeño en las escenas de acción (cuando en la anterior película prácticamente no había nada espectacular) y más ganas por parte de Moore para sacar una mejor interpretación.

octopussy 2

Lamentablemente, el argumento de la película no estuvo a la altura de las circunstancias. Simplemente se trata de una excusa por llevar nuevamente al 007 a la aventura. Ya las cosas que se presentan son más por protocolos que por una necesidad argumental real. Se vuelve muy repetitivo el hecho de M presente la nueva misión, que Q le presente las nuevas tecnologías y todo eso que ha llevado a la saga a ser reconocible. El problema fue que no hay una frescura lo suficientemente agradable para seguirle al cuento.

Y por lo mismo, la narrativa se vuelve sumamente rutinaria. John Glen no tiene las suficientes herramientas para mantener equilibrada la película. Porque si bien se avienta dos o tres escenas de acción sumamente entretenidas, sin un buen guión no demuestra cierto sentido narrativo de lo poco que se cuenta. Ejemplo terrible es cuando James Bond se pasea vestido de payaso, uno de los momentos más bochornosos de toda la historia de James Bond en el cine.

En resumen, “Octopussy: 007 contra las Chicas Mortales” (sin duda es el peor título en español a una película de James Bond) es una película realizada de la mejor posible. El problema es que, más allá de las buenas intenciones, no se puede terminar en una buena película por lo desgastado de la fórmula y por la falta de ideas para el desarrollo argumental y la narrativa. Es una película que tiene ciertos momentos buenos, pero otros muy vergonzosos. Otra cinta que entra al baúl de lo discreto.

estrella mala

Más del Especial James Bond en Watsamara:

Leave a Reply

Your email address will not be published.