“Fuller House, season 3, part 2”, continuidad absoluta

By December 25, 2017 Críticas No Comments

Probablemente todos tienen placeres culpables en cuanto a series de televisión se refieren. Y muchas veces esas series son aquellas que duran más que la corrupción en México, pero que no podemos despegar nuestra atención porque simplemente ya nos tienen atrapados con sus modos y costumbres. Uno ya quiere acabar con “The Big Bang Theory”, pero a fuerzas te tienes que chutar los nuevos episodios para saber en qué va a acabar, pues dejarlo en estos momentos generaría un sentimiento de pérdida de tiempo absoluta. Lo interesante es cuando la serie en cuestión te deja buenas sensaciones, pero a sabiendas de que ya no ofrecen nada nuevo. Y eso es lo que pasa con la segunda mitad de la tercera temporada de “Fuller House”, una serie acomodada en su estilo que explota todo lo que le funciona.

Probablemente esta será una reseña corta, pues realmente no veo muchos argumentos nuevos que pueda destacar ni cosas que no me hayan gustado. Pasa que luego, cuando la serie está igual que antes, suelo no explayarme mucho pues no tiene mucho caso. Las cosas están hechas y dichas, y esta serie simplemente hace más de lo mismo sin que esto afecte su calidad. Sí, es más de lo mismo, pero sigue funcionando, y lo más importante es que funciona con elementos que lo hicieron en su momento hace 30 años. Aquí, sin duda, aplica el “si funciona, para qué cambiar”. Nos quedamos con que Steve se iba a casar en Japón, pero se descubría que D.J. seguía enamorada de él haciendo un lío entre sentimientos y parejas. Las consecuencias de eso, más otras subtramas es lo que vienen siendo los nuevos capítulos que se han estrenado.

El humor blanco y familiar, aunque suelen ponerle de vez en cuando algo de picante discreto, sigue siendo su puntual característica. Y miren, sigue funcionando. ¿Por qué? Porque la química de todos los personajes es muy buena y los escritores aprovechan muy bien sus cualidades. Si un personaje cae a un lado más demencial, por así decirlo, exploran esa parte llena de carisma. Eso hace que no haya un cansancio en cuanto a sus situaciones, y por el contrario siga habiendo interés en la resolución de sus numerosos problemas. Las dinámicas de los personajes, los varios diálogos y el timing funcionan muy bien y hacen que no se caiga la serie.

Así que sin más, los nuevos capítulos de la tercera temporada de “Fuller House” siguen siendo funcionales y capaces de cargar con mucha historia detrás de esta serie. Me sigue gustando que los personajes avancen en sus nuevas tramas dejando más de lado toda esa parte nostálgica que caracterizó a la primera temporada. Por supuesto que se sigue sintiendo más una serie nueva con su propia identidad que un alargue de nostalgia, como luego erróneamente ciertos fans acérrimos suelen pedir. Ojalá sigan funcionando igual de bien, siempre ajustando cosas para seguir siendo fresca y entretenida.

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