“Girlboss, season 1”, de moda y humor anticuado

Siempre va a haber más películas y series con buenas intenciones. Es raro que algo exista con el propósito de hacer mal las cosas. Así que, generalmente, las producciones vienen cargadas con buenas vibras. El problema es cuando las intenciones no se cumplen, a veces por ignorancia o por omisión. El caso es que existen muchas producciones que fallan en la ejecución de su propuesta, dando como resultado algo que no tenían contemplado. Creo que es el caso de “Girlboss”, la nueva comedia de Netflix que lamentablemente no tiene un tono fresco, repitiendo esquemas y tonos de referencias pasadas.

Tampoco es que sea obligatorio hacer algo totalmente nuevo, creativo y original. Las cosas no se sacan de la nada. Las referencias siempre nos ayudan a delimitar propuesta. Pero en base a esas inspiraciones es que se crea algo nuevo. La premisa de “Girlboss” va de una veinteañera que busca ser independiente, pero batalla mucho hasta que un día da en el clavo de un negocio por eBay, volviéndose millonaria rápidamente. Está basada en la vida real de Sophia Amoruso, dueña de Nasty Gal, una compañía de moda, que se hizo súper rica gracias a que utilizó las nuevas tecnologías adecuadamente en el momento correcto para crear su propio imperio. Sin embargo, y a pesar de que es una historia interesante, los responsables de esta serie no logran conectar con el espectador.

Una de las razones por las que no funciona muy bien esta serie es por el tono. Me recordó mucho a las películas de adolescentes de finales de los 90 y principios de los 2000. No sé por qué, pero me hizo recordar mucho al tono de las películas que hacía Lindsay Lohan. Es un tono que, como en todo, funciona si lo saben manejar correctamente porque su margen de maniobra es muy pequeña. Aquí creo que se pasan, haciendo de un humor un tanto payaso. No es así siempre, pero a veces pareciera que los chistes los forzaran con situaciones de pastelazo, y creo que eso no la hace ser inteligente como pretenden. La chica es “muy cool” y para hacernos reír se ropa un tapete… eso no funciona.

Por ende, “Girlboss” es una serie que tiene mucho que mejorar. Tiene una historia muy normal, de superación, de luchar en medio de un emprendimiento, de arriesgar y todo eso. Pero el tono que manejan la hacen parecer anticuada, fuera de lo orgánico que se requiere. También es gracias a la poca creatividad puesta en las situaciones que la hacen parecer forzada. Luego por eso las actuaciones no son tan creíbles. Sin duda, “Girlboss” es una serie interesante, pero tendría que mejorar mucho para no cansar demasiado.

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