“Llámame por tu Nombre”, la maduración de muchas formas

By February 3, 2018 Críticas No Comments

El cine es un medio con el que se puede comunicar y representar muchas cosas de formas muy diferentes. Puedes hacer un espectáculo totalmente apabullante, electrizante si lo prefieres, donde a través de la vista y el oído puedes maravillar y sorprender. Pero también puedes comunicar cosas poderosas con una representación más medida de la realidad, y quizá más aterrizada en la acción. De ahí, las posturas y los gustos se van definiendo, y algún tipo delimitó las películas como comerciales y artísticas. Para mí todas las películas son comerciales y artísticas, sólo que con diferente mercado al cual hay que apuntar. Pero si nos vamos con esa definición burda, pero aceptada por mentes más lerdas, digamos que “Llámame por tu Nombre” (Call Me by Your Name) hace funcionar una propuesta más artística, a través de su honesta representación de la juventud.

La película va de un joven de 17 años que vive en Italia y se enamora del asistente estadounidense de su padre que es 10 años mayor que él. Lo que vemos a partir de ahí es cómo este chico aprende a madurar en medio de dudas, de lo que cree está bien y está mal, del miedo y de la misma amistad. Por ahí leía que esta película era como “Secreto en la Montaña” (Brokeback Mountain, Ang Lee, 2005) sólo que en Italia y en los 80… y no están muy alejados, pero equivocados de igual manera. Luca Guadagnino es el director de esta película escrita por James Ivory basada en la novela del mismo nombre escrita por André Aciman, y lo que hace con esta película es desarrollar especialmente al personaje que interpreta Timothée “caime bien” Chalamet. Y la verdad es que lo hace muy bien, pues en ningún momento vemos situaciones forzadas para llegar a un cierto punto, sino que todo va fluyendo con honestidad.

Por supuesto, el sólo hecho de desarrollar requiere de una habilidad para no aburrir. No es que haya situaciones refrescantes que hagan del ritmo algo fluido, pero Guadagnino sabe cómo enfocar la atención del espectador para no perder en ningún momento el interés. Por ejemplo, ya hacia el final de la película, lo que le dice el papá a su hijo podría ser llevado a la pantalla con mucha flojera, pero es que las cosas que se dicen son tan importantes que no hay manera a distanciarse de ella. Y todo es gracias tanto al guión, como a las actuaciones demasiado correctas que nunca pierden el tono. Afortunadamente no caen en lo corriente (bueno, la escena de la manzana no es que sea muy elegante) y siempre demuestran coherencia con la narrativa.

“Llámame por tu Nombre” es una correcta película que alcanza perfectamente su objetivo de desarrollar a un adolescente que aprende a amar, a conocerse y vivir en un mundo aparentemente ajeno a quien es. El guión está muy bien escrito y la dirección siempre está en un punto coherente con sus objetivos. Pero lo mejor es que a pesar de ser una “película de arte” es tan buena que sabe hacerse un hueco en la esencia pura del cine que es el entretenimiento. Lo padre es que dice cosas importantes bajo una narrativa siempre atractiva.

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