“Logan”, superhéroe desde otro ángulo

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En estos días, con motivo del estreno de esta nueva película de Wolverine, el director James Mangold mencionaba, palabras más palabras menos, que los estudios de cine que tienen en propiedad los derechos de algunos de los superhéroes más famosos deberían arriesgar más en el aspecto creativo. Dejar que los cineastas compartan su visión sin tantas revisiones y sin tanto manoseo de gente que sólo piensa en lo económico. Está bien que haya una estrategia de negocios, pero tiene que estar equilibrada con la parte artística. Por supuesto, quizá alguna propuesta no funcione, pero la satisfacción de lograr algo valioso es mucho mayor. “Logan” es una película que trata de hacer las cosas diferentes en un género muy asentado.

Se supone que es la última aparición de Hugh Jackman como Wolverine, aunque como dicen una cosa se salen con otra, y va de un cansado Wolverine que cuida de un viejo Profesor X hasta que un día le encomiendan la tarea de proteger a una niña con poderes especiales de una organización malvada. En cierto sentido, “Logan” se desmarca de la fórmula de superhéroe que nos tenían acostumbrados. Aquí la humanidad no está en peligro de un villano poderoso. Lo que vemos es una historia con un conflicto, si bien de procedencia externa para hacerlo grande, de matices más personales. Esto es producto de la necesidad de cambiar un poco la fórmula para ofrecer algo nuevo experimentando una road movie con superhéroes. Wolverine ya está cansado, el tipo sueña con comprar un yate para jubilarse, pero los malos lo hacen regresar.

La película da en el clavo porque toma otra fórmula. Y lo toma bien. Congruente con los personajes que se nos han presentado a lo largo de varias películas de los X-Men. Pero al mismo tiempo explorando nuevas posibilidades, quizá las últimas sobre un gran personaje de los cómics. Pero también es un ejemplo claro de los caminos que pueden tomar las historias protagonizadas por gente con superpoderes. No nada más en aprovechar sus fuerzas y hacerlos salvar al mundo, sino explorar los conflictos como cualquier ser humano, aderezado con la posibilidad de entretenimiento que te dan ese tipo de personajes. James Mangold realiza una película acorde a una visión diferenciadora. A lo mejor no tan innovadora en términos argumentales, pues es una película como cualquier otra road movie. Pero está claro que ganas no le faltan.

En términos más generales o técnicos, quizá más puntuales, la película también es aprovechada para otros elementos que en conjunto crearon esta obra. Las actuaciones son una de las mejores tratando superhéroes. Porque Mangold libera las interpretaciones situándose en nuevos terrenos. Jackman explota todo su potencial, al igual que Patrick Stewart. Además, la niña asesina es un elemento muy carismático. No sé si ensangrentar todas las peleas era realmente necesario, pero está claro que ese aspecto fue una propuesta artística que, ligada a la ambientación y al tono, resulta verosímil.

Probablemente “Logan” no sea la mejor película de superhéroes, pero sí es una de las más arriesgadas que han tenido éxito en su propuesta. Vale la pena darle un vistazo, aunque a estas alturas ya muchos la vieron, dejando a un lado las expectativas de la fórmula de superhéroes en el cine. Como obra cinematográfica, es relevante apreciarla para darnos cuenta de las muchas posibilidades que todavía tienen los superhéroes. Son tantos los problemas humanos en el mundo, que más películas como estas, que exploran nuevos caminos, se necesitan para seguir disfrutando y maravillarnos del cine.

estrella excelente

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