“¡madre!”, ya valió

By September 26, 2017 Críticas No Comments

Bueno, el cine es considerado como arte y, como tal, es un medio para expresar emociones, sentimientos y discursos. Dado que el arte también es estético, las propuestas cinematográficas deberían contar con una justificación audiovisual y que esta esté acorde a la profundidad de la obra. En teoría así debería de ser. Luego hay quienes se van por la tangente y asumen otros conceptos revolucionarios o hasta contrarios casi siempre para generar impacto. Está claro que la nueva película de Darren Aronofsky entra en esa categoría irreverente, pero una cosa es serlo porque sí a serlo por una propuesta bien pensada o por lo menos congruente. El caso es que “¡madre!” (mother!) pone los pelos de punta, pero cansa como no tienen una idea.

La película protagonizada por Jennifer Lawrence, Javier Bardem, Ed Harris y Michelle Pfeiffer (en el papel un elencazo) va de un matrimonio aparentemente tranquilo que recibe la visita de unos invitados inesperados que pondrán patas arriba su peculiar estilo de vida. En esencia y en apariencia, la película se agarra de una simple anécdota para desarrollar el cambio de los personajes, especialmente el de Lawrence, por caminos oscuros y tétricos. Por lo tanto, el guión de Aronofsky plasma ideas perturbadoras. Pero son sólo eso, ideas, que si bien algunas funcionan por su congruencia otras son todo lo contrario.

Porque el tipo de dirección de Aronofsky pareciera que se hizo con el objetivo de impactar, independientemente de lo verosímil del relato. Da igual que Lawrence reaccione extrañamente a diversas situaciones, situaciones que cualquier hijo de vecino reaccionaría de una forma común y congruente saliendo inmediatamente del lugar. Ah no, acá el personaje de Lawrence hace cosas que no tienen mucho sentido sólo para que la idea terrorífica quede plasmada en la película. Eso se nota y está chafa. No me importa que la atmósfera se consiga, que el suspenso te mantenga tenso en todo momento, el gran problema que siempre me molestó fue el forzamiento de las situaciones para generar impacto y polémica. ¿Falta de creatividad? no lo sé, pero no lo sentí orgánico.

Así que en resumen, “¡madre!” es una película densa con el único objetivo de impactar en el espectador. Pero no impactar por su trama, por su discurso o por el tema, sino con sus imágenes perturbadoras. Esa escena hacia el final sí te pega un susto. El problema es que el objetivo se busca sin un cuidado en la congruencia del guión. Era tan importante hacer sentir miedo, que no les importó mucho si el personaje de Lawrence reaccionaba de manera natural (natural en el sentido de sentido común) o no. Así que el forzamiento para que generen lo sustos se nota. Es como cuando hacen comedias, pero forzan los chistes que no dan risa y los sientes estúpidos. Aquí pasa algo similar, pero con el terror. Podrá tener escenas perturbadoras, pero cine no resulta redonda.

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