Netflix no tiene llenadera

Hasta hace tres años, quizá dos, un estreno de Netflix era muy bien publicitado. En todos lados se hablaba que Netflix estaba por estrenar su primera serie (House of Cards, 2013), su primera comedia (Unbreakable Kimmy Schmidt, 2015) o su primera película (Beasts of No Nation, 2015). Y en cierta forma eran nota porque nunca fallaban con lo que lanzaban. Esas series o películas eran muy buenas, ganando prestigio además. Luego en 2016 le metieron el acelerador, y ahora en 2017 no hay semana en el que no haya nada nuevo original de Netflix. Si no es una película es una serie, y si no es una serie son dos series. No hay manera de ver todo, y es cuando no me queda más que pensar que Netflix no tiene llenadera.

Una de las cosas increíbles de Netflix es que funciona como una empresa global en el que su público es todas las personas con ciertos recursos adquisitivos de todo el mundo. No es como Blim que dice competir con Netflix, pero que sólo abarca a un público mexicano. En ese sentido, si se fijan, Netflix procura lanzar proyectos con temas e intereses universales. De cierta forma muchas de las cosas que hacen lo hacen nivel Hollywood, pero al fin y al cabo ¿No es Hollywood el modelo a seguir del entretenimiento global? Y aún así, busca hacer experimentos con producciones locales de diferentes países. No han sido del todo afortunadas, pues no todos tienen el mismo rigor de calidad (como México, por ejemplo), pero todas esas producciones llegan. Si yo quiero ver la serie japonesa la puedo ver sin ningún problema.

Por lo tanto, ha dejado fuera las barreras de distribución, llegando sus estrenos a todos lados al mismo tiempo. Si la serie se estrena en Estados Unidos el 6 de noviembre, ese mismo día lo hace en todos los países que tienen Netflix. Y eso es una gran ventaja como competidora. Pero por esa misma razón, porque pueden, se engolosinan, funcionando de una forma intensa en la generación propia de contenido para diferenciarse de los demás. ¿No les vasta funcionar como una empresa global? De un año para acá, están cambiando poco contenido original de calidad por mucho contenido de dudosa calidad. Por eso ya no creo en todas las series de Netflix, por eso ya no defiendo la plataforma. Podré defender un contenido, pero no todo el negocio.

Entonces, entre tanto que ver ¿Qué es lo verdaderamente relevante? Hay más cosas para ver, pero el mismo tiempo, así que hay que ir dejando cosas. Esas cosas deben ser las de dudosa calidad, pero cómo saber. ¿Sólo por ser Netflix ya está bien? Yo lo que digo es que hay que ser inteligentes, informarnos más de las producciones, ver sus trailers, sus sinopsis, y a partir de ahí construir una expectativa. A veces funciona, a veces no, pero hay un menor riesgo en vez de ver todo nomás porque sí. ¿Quiénes son los responsables detrás? ¿Quiénes son los actores? Piensen, ¿Realmente Kate del Castillo es sinónimo de calidad? Esto no es nacionalismo así que no hay falla si no te gustan las producciones mexicanas. Lo mejor es informarnos y a partir de ahí calcular, ¿No creen?

Leave a Reply

Your email address will not be published.