“No Manches Frida”, pasada de moda

By September 19, 2016 Críticas No Comments

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Creo que ha existido durante mucho tiempo el debate del cine comercial (aunque yo prefiero llamarlo industrial) y del cine de arte (aunque yo prefiero llamarlo cine intelectual). ¿Cuál es más valioso? ¿Cuál es más importante? ¿Es mejor el cine que habla de temas sociales y humanos importantísimos desde un enfoque realista aunque nadie las vea porque nunca se estrenó en cines convencionales? o en cambio ¿Es mejor el cine que sólo busca conectar al público desde una perspectiva enfocada en el espectáculo y en el entretenimiento sin importar el discurso? Evidentemente, los extremos que defienden ambos tipos de cine tiene sus pros y sus contras, por lo que en un debate yo llego siempre a la conclusión de que el equilibrio es mejor. Pero creo que ser una película inteligente equilibrando efectivamente la forma y el fondo no fue el objetivo de “No Manches Frida”, una película que no esconde su perfil palomero, aunque en su ejecución se estrelle desagradablemente.

Esta es la segunda película del año protagonizada por Omar Chaparro, un tipo que se nota que busca películas más reconocidas por el público en general que por uno más intelectual, lo cuál no está mal, pero te dice mucho sobre qué esperar. La cinta trata sobre un asaltante que para encontrar su dinero enterrado tiene que excavar en una escuela preparatoria, haciéndose pasar por un maestro sustituto que trabaja a lado de Miss Lucy de la que, obviamente, se enamorará y será bueno, fin. “No Manches Frida” tiene todo ese perfil de comedia amable, donde al final todos se aman y se convierten en buenas personas. El problema es que para llegar a ese final, la película sortea momentos forzados desde un tono anticuado.

Cuando veo una película mexicana siempre tengo el deseo de que sea una película bien hecha. Eso, sólo eso, bien hecha, con una propuesta congruente con lo que tiene. No sé ustedes, pero yo soy creyente de la frase “hacer más con menos”, pues así te ayuda a generar una creatividad muy digna. La bronca es cuando haces menos con menos, como en este caso. Y no es que la película sea una baratija de cosas, cada una de peor calidad que la otra. Más bien resulta en un desaprovechamiento de algunos valores de producción gracias a un enfoque mal orquestado. Es decir, la dirección de Nacho G. Velilla no resulta original, no propone nada más allá de copiar mal una narrativa propia de las comedias noventeras y ochenteras, pero de las malas.

Aunque lo peor no es eso. La película está mal escrita. Cuando una película cómica no da risa, no es una buena comedia. De entrada, el argumento está mal estructurado. Ya en la segunda escena pasamos al conflicto que detona la película, sin dejar espacio a una buena descripción de los personajes más allá de sus clichés. Chaparro es el clásico tipo gruñón de buen corazón, Lucy es la clásica maestra buena e inocente, los alumnos son los clásicos chicos problemas. Bueno, hasta las bromas de estos con sus profesores son puros clichés. Cuando no hay originalidad en eso, por más chiste forzado, las cosas no funcionan. Con decirles que tratan de hacer reír con un chiste sobre la Chilindrina, “Con esos lentes te pareces a la Chilindrina, jajaja”…

Lamentablemente, “No Manches Frida” no es una película inteligente. En este caso no es una película que utiliza los elementos cinematográficos adecuadamente para ser una comedia digna, propositiva, fresca y original. Al contrario, se ve anticuada con personajes llenos de clichés y situaciones forzadas a un predecible final. No creo que esta película en particular valga la pena. Sin embargo, ya no sé si el objetivo de la cinta era entretener con cualquier cosa o qué, porque si ese es el caso de alguna forma lo cumple, pues lo único bueno que tiene es que no es aburrida.

estrella mala

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