“Ozark, season 1”, con potencial escondido

Las historias de crimen son muy interesantes, pues si están bien hecha pueden tener gran espacio para hablar de muchas cosas importantes relacionadas con el comportamiento humano y sus relaciones sociales. Ahí vemos los casos de “Breaking Bad”, “The Wire”, “The Sopranos” y hasta de “Game of Thrones”, todos esos ejemplos de buenas producciones televisivas gracias no nada más a su condición de género criminal, sino a sus formas. Porque siempre es importante proponer técnicamente. La nueva producción de Netflix puede tener mucho espacio para dar más, pero parece autolimitarse. La primera temporada de “Ozark” plantea una interesante historia de crimen, pero no alcanza a explotar todo su potencial.

La serie va de un asesor financiero que tiene que cambiar su estilo de vida cuando el negocio de lavado de dinero que le hacían por debajo de la mesa a un mafioso sale mal, teniendo que comprometerse a arreglar el problema si no quiere perder a su familia. La verdad es que la premisa es muy interesante, un tanto parecida a la de “Breaking Bad”, pero con sus evidentes vueltas de tuerca para poder tener su propio espacio creativo y diferenciarse, por supuesto. De hecho, cómo van sucediendo los acontecimientos, es decir, los acontecimientos resultan llamativos y muy interesantes.

Pero hay un problema con esta producción. Por lo menos al principio es muy aburrida y no logra atrapar al espectador de forma correcta. Uno tiene que ser muy paciente para poder clavarse, pues los primeros 15 minutos del primer capítulo no te dicen nada más que va de un tipo triste que no hace nada. En serio, estuve a punto de no darle una oportunidad porque realmente es muy aburrida toda esa parte. Densa y hasta sosa. Pero cuando vemos que le llaman por un problema, ahí es cuando las cosas se van componiendo poco a poco. De hecho, ya te atrapa con los primeros brotes de violencia y a partir de ahí se vuelve más fácil seguirle el ritmo. Tardaron mucho para hacer interesante el capítulo.

Aún así, en el resto de los demás capítulos, la serie no termina por explotar. Siempre se contiene. Por supuesto, sigue siendo interesante con los nuevos problemas que van surgiendo, pero nunca se va esa sensación de que pudieron hacer algo para ser más espectacular o más impactante. Me recuerda mucho a lo que pasó con “Bloodline”, donde todo era muy pausado y tranquilo. Aquí como que no le dan cierta importancia a sucesos que deberían, por lo que no se vuelven intensos como uno esperaría. Quizá se están aguantando para subir el nivel de impacto en posteriores temporadas, pero eso es jugar con fuego y no sé si por ahora les alcance a llamar la atención de la gente.

Pero en fin, resulta que “Ozark” es una serie con ciertos detalles interesantes. Me gusta mucho su trama y cómo el personaje que interpreta Jason Bateman se desenvuelve, pero en las formas no logran explotar el potencial que se alcanza a observar. Es que en estos primeros episodios pudieron haber hecho algo más impactante y hasta inolvidable, pero no. Decidieron contenerse, ser más pausados y hasta más densos. Se arriesgaron, pues nos introducen a su universo de una forma muy aburrida. Se necesita paciencia, pero probablemente esta serie valga la pena en un futuro.

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