“She’s Gotta Have It, season 1”, la evidente pretensión

By December 4, 2017 Críticas No Comments

Creo que en la crítica que realicé de “Dear White People, serie original de Netflix que va sobre una chica negra lidiando en una confrontación sobre temas raciales, mencioné que no me gustaban esos tipos de historias de negros acomplejados por conflictos raciales, porque usualmente enfocan los problemas en contextos de superioridad racial, que si me enamoro de un blanco y que no puede ser, que si no puedo ser nada porque soy negro, por ser negro esto y por ser negro lo otro. Ojo, no estoy diciendo que las historias protagonizadas por negros (personas que en un contexto políticamente correcto son llamadas afroamericanas, pero como a mí no me gusta esa tendencia moralina de decir las cosas prefiero decirlas como son, al igual que un ciego es ciego, un sordo es sordo y un mudo es mudo) sean malas, solamente digo que si siempre se enfocan en que todos los problemas que les suceden son por su piel, no van a poder conectar con el público que cada vez es más global. Dicho esto, la nueva producción de Netflix vuelve a caer en lo mismo, pues “She’s Gotta Have It” delimita los problemas de los personajes en un contexto que no conecta con el público.

La serie está basada en la película de 1986 homónima escrita y dirigida por Spike Lee, probablemente el primer director negro importante en el cine. Es una película que poca gente ha visto y que cuenta las andanzas de una chica que vive como quiere, pero que tiene que lidiar con echar andar tres relaciones amorosas. Esta serie igualmente está escrito y dirigido por Spike Lee y trata de lo mismo, nada más qué más largo y en alta resolución. Si bien la serie tiene su tono definido, una idea visual planeada meticulosamente y una esencia propia, argumentalmente cae en los mismos problemas que este tipos de producciones sobre problemas de negros tienen. Pareciera que no piensan en el público mayoritario, pues toda la ondita con la que hablan los personajes y el cómo se desenvuelven entre ellos están muy alejados de un contexto para poder comprenderlos.

Agrégale que tampoco es una serie entretenida. El guión maneja muchas cosas con mucha pretensión. Cuando hablo sobre pretensión, hay que explicar que todas las cosas tienen pretensiones, si no cuál sería el propósito de su existencia (aunque algunas parecieran que no tienen pretensiones de nada). El problema no es que una cosa sea pretenciosa, el problema es que se note. Y generalmente se nota cuando vendes una cosa y lo que sale es otra cosa. Yo pensé que iba a ser una comedia y jamás me reí. Cambian eso por narrativa buena onda con una dosis de profundidad, pero el resultado es una cosa extraña y aburrida, cero divertida. La gente no es tonta, pero tampoco la gente tiene que ser sofisticada para apreciar una buena obra. Aquí simplemente las cosas no salen. Según esto es comedia y no da risa.

Así que en resumen, “She’s Gotta Have It” es una serie que pasa sin pena ni gloria por dos cosas importantes. La primera porque delimita la conexión con el público. Pareciera que sólo piensan en las personas parecidas racialmente a los protagonistas de la historia porque enfocan los conflictos en un complejo racial. Y la segunda porque se pasa de pretenciosa al querer dotar a la producción una dosis de profundidad que simple y sencillamente no encuentran una salida para ser entendida de forma natural. Todo es una pose que se nota y eso me causa mucha ansiedad. Así que en resumidas cuentas, esta serie tiene todo para ser intrascendente.

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