“Stranger Things, season 2”, más dura la cosa

By October 28, 2017 Uncategorized No Comments

El año pasado, en el verano, me llamó la atención un anuncio en Netflix. Era la noticia que en pocos días se iba a estrenar una serie nueva, que recordaba algunas películas de los 80, particularmente a aquellas protagonizadas por un grupo de chicos aventureros, donde la aventura era la principal razón de ser. La vi y me gustó, no tanto, pero sí como para prestarle un mayor interés. Luego se hizo una especie de fenómeno, donde más gente empezó a verla y disfrutarla, amándola con todas sus fuerzas, que mi percepción sobre ella chocaba con la mayoría de los demás. Tengo amigos que “esperaban el regreso de la mejor serie de la actualidad”… En fin, yo a lo que me atengo es lo que veo y en base a mi manera de ver las cosas hago mi criterio. Con la segunda temporada de “Stranger Things” mi percepción no cambia mucho, sigue siendo una serie entretenida, pero sin tantas cosas especiales que sí tenía la primera.

Es difícil cuando quieres repetir un éxito atronador. Es querer hacer las cosas más grandes y mayor alcance, pero sin dejar a un lado el tono original. El problema es que luego se cierran muchas ventanas para arriesgar por algo novedoso. Creo que esa es el principal error de esta segunda temporada. La trama va nuevamente sobre el grupo de chicos liderados por Mike, quienes se enfrentan nuevamente a la misma amenaza que se encuentra al otro lado del plano, con Jonathan volviendo a ser el centro de la tortura y Eleven la heroína que volverá a combatir a los malos. Independientemente de la resolución argumental, el punto de partida o es muy ingenioso y, regándola un poquito más, resulta más lenta de lo esperado.

La acción – acción no comienza ya bien sino hasta cerca del cuarto o quinto episodio, o sea ya casi hacia la mitad. La verdadera acción, donde los misterios y las posturas se definen en mayor medida. En esta nueva tanda de episodios se toman el tiempo. No está mal, pero se lo tomaron más de lo debido. Y eso, aunado a que hay poco o nulo desarrollo de los personajes nuevos, digamos que la serie va calentando poco a poco y lentamente hacia un final explosivo, pero exhausto a la larga. Quizá más ingenio a la hora de inventar las nuevas situaciones. Yo sé que luego el éxito no se traduce muy bien en las posibilidades narrativas, pero aquí tuvieron que llevarlo a cabo con menos presión y más coraje para ofrecer algo nuevo.

Técnicamente impecable, pero en episodios concretos. Al final, la segunda temporada de “Strangers Things” busca contentar a todos los fans posibles. En vez de ser una rica obra que rinda honor a los años 80, se convierte en una serie que rinde honor a los fans más descerebrados, porque admitámoslo, mucha fanaticada ha llegado por poser que por otra cosa. Pero bueno, algo ha de tener que casi casi que hipnotice al público. En fin, yo lo que me encontré en esta segunda temporada, fue unos episodios amarrados, sin riesgo, y con poco ingenio, tratando de llegar al fan menos exigente. ¿Cómo es eso? Dándole lo mismo, pero más grande, en vez de ofrecerle lo mismo, pero diferente como debe ser.

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