“Ted 2”, ejemplo de secuelitis

By August 29, 2015 Críticas No Comments

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Yo sé que muchos dicen que las segundas partes nunca son buenas. Por supuesto, eso es una mentira, pues hay muchas segundas y hasta terceras partes que bien son dignas como la primera entrega. Todo depende de los objetivos, porque no es lo mismo algo planeado en varias partes como la trilogía de “El Señor de los Anillos” (The Lord of the Rings, Peter Jackson, 2001-2003) a algo fortuito como la película que ahora nos ocupa. “Ted 2” existe solamente con el objetivo de aprovechar su fama sin ponerle atención a lo que realmente importa, que es la historia.

La premisa de esta película que vuelve a ser dirigida, escrita e interpretada por Seth McFarlane es una mera excusa para su existencia. Claro, una excusa barata y hecha al vapor que carece de total frescura. Probablemente si uno no vio la primera entrega podrá disfrutar correctamente esta secuela, pues se puede entender todo independientemente de ciertos cambios respecto a “Ted” (Seth McFarlane, 2012). Sin embargo, esta comedia no propone nada nuevo, volviendo a los mismos chistes que, aunque mantienen cierta gracia, ya no impactan.

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Pareciera que todo se hizo de forma rutinaria. Si la primera funcionó de una forma, para qué cambiarla. Eso no da como resultado un desastre, pero tampoco como algo para rescatar. Simplemente es una película discreta en todos los sentidos. Desde su argumento que no genera interés (no resulta atractivo ver cómo le hace un oso de peluche para tener los mismos derechos que una persona), hasta las interpretaciones sin mucha personalidad, pasando por chistes repetitivos y elementos técnicos sin pena ni gloria.

Así que en resumen, el hecho de hacer “Ted 2” simplemente por aprovechar su tirón ha resultado en una obra sumamente discreta. No sé si eso sea peor que ser una terrible película, ya que por lo menos si hubiera resultado mala daría para revisiones y debates (como el caso actual de “Los 4 Fantásticos”). Pero no, es tan discreta que quedará sujeta al olvido colectivo. Ese tipo de ejemplos que bien se sitúan en la categoría de secuelitis. Probablemente hasta aquí llegue las aventuras del osito parlanchín.

estrella regular

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