“Terremoto: La Falla de San Andrés”, comedia involuntaria

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Como buen cinéfilo uno ya está acostumbrado o por lo menos con cierta cantidad de expectativas ajustadas para ciertas clases de producciones. Esa forma cautelosa, al menos a mí, ha quitado cierta amargura al final de la función, pues cuántas son las películas que realmente valen la pena. Por eso al terminar de ver la nueva película protagonizada por Dwayne Johnson no salí molesto, pues “Terremoto: La Falla de San Andrés” (San Andreas) ofrece justo lo que vende, una serie de clichés superficiales pro-estadounidenses, donde la exageración raya en lo absurdo.

La película parte de una premisa sencilla, pero un tanto forzada. El mentado The Rock es un rescatista de Los Ángeles que, al producirse uno de los terremotos más devastadores de la Costa Oeste, rescatará lo más valioso: su familia. De ahí la película ya parte en ese cliché de casi todo el cine de desastre (casi todo), por lo que el asunto está en realidad con qué secuencias de acción nos entretienen el rato. Esa parte, básica para una película, está resuelta con cierta soltura. Hay imágenes muy exageradas y se nota mucho el uso descarado del CGI, pero por lo menos hay una narrativa lo suficientemente correcta para generar cierto suspenso.

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Vamos, que los actores están bien. Por supuesto en un plan de modelo-imagen-persona en peligro (con la excepción de Carla Gugino que hasta se ve fea), que no requiere de muchos dotes actorales. La narrativa está correcta, siguiendo los cánones del cine de desastres que por mucho tiempo han sido parte del género mismo. Y en realidad la película no aburre, lo cuál ya es un puntote a favor.

Tampoco nada es del otro mundo, sobre todo cuando nos enfocamos mucho en ciertas partes super clichés del cine estadounidense (la gente que le choca todo lo “gringo” odiará esta película). Esas secuencias donde el científico advierte el peligro, pero nadie lo pela o la bandera de Estados Unidos ondeando como si representara el símbolo del heroísmo son momentos exagerados que le quitan verosimilitud al relato.

Irónicamente, “Terremoto: La Falla de San Andrés” (qué feo título le pusieron en México) no es ese desastre que varios pensaban. Sí, no es digna de andarla poniendo sobre las nubes, pero tampoco es como para echar pestes. Es muy olvidable, pero si vas con la idea de entretenerse sin más puede ser buena opción.

estrella regular

One Comment

  • sofia martinez says:

    ¡Me gustó! Grandes efectos especiales, la acción visual por delante y por detrás también. Todo lo salva Dwayne Johnson, el hombre-acción de moda. Músculos, carisma, estilo. Terremoto: La Falla de San Andrés es una más de estás películas que no traen más que entretenimiento, pero eso basta en los días de ocio, para qué darle vueltas a los pesados argumentos. A veces no se está de humor para esas cosas y la acción es la opción, ¿apoco no?

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