“The Big Bang Theory, season 11”, una buena entrega

Tras muchas temporadas puede ser hasta normal que la calidad de una serie caiga. Lo mejor es que no caiga tanto y mantenga cierta estabilidad. Porque si de todas formas van a alargar las tramas, que por lo menos se reinventen o se refresquen con elementos que las sigan haciendo interesantes. Desde la temporada 8, quizá desde la 7 o la 6, “The Big Bang Theory” iba bajando más y más, no de manera abrupta, pero sí de manera sostenida, produciendo un deseo de que mejor la corten antes de que tiren todo por la borda. Afortunadamente la temporada 11 no sólo ha evitado una nueva caída en la calidad, sino que la ha mejorado, no como en sus mejores momentos, pero sí que la ha vuelto a hacer digna.

La temporada 11 sigue las subtramas que surgieron después de la propuesta de matrimonio de Sheldon a Amy. Normalmente en este tipo de series existe un evento importante en el final / principio de cada temporada y las consecuencias se van calentando hasta resultar en otro evento importante que acontece en el final / principio de la siguiente temporada. Este es el caso, pues el matrimonio se lleva a cabo en el episodio final recién estrenado. Ciertamente, las tramas carecen de originalidad, no hay giros y todo ya está muy formulado. Vamos, que ya te la sabes. Pero no es eso lo que vende la serie, sino las formas, el cómo llegan a ese capítulo final. Y la verdad es que estos nuevos capítulos tienen mucha más chispa de lo que nos venían entregando el año pasado.

Si algo que veía en las anteriores temporadas era que las cosas se volvían más planas, sin tanto contraste o tanta diferenciación. Por ejemplo, los chistes ya no tenían tanto humor o las situaciones más sentimentales no tenían tanta sensibilidad. Como que todo se mantenía plano, lo cual hacía que el interés poco a poco se perdiera. En esta nueva temporada, humo mejores chistes y un sentido de más sensibilidad que por lo menos hacían más interesante las acciones, motivaciones y decisiones de los protagonistas. En especial en el caso de Sheldon, que aunque pareciera que se está haciendo más “normal”, algo opuesto a la rareza de la que tanto nos había gustado de ese personaje, no resulta incongruente, por lo que se siente una frescura en su trama y en su andar por la serie.

Quizá ya es tiempo de darle carpetazo y encontrar la forma de terminar la serie. Ya son muchos años y la verdad es que entre tanto estreno, uno ya se quiere deshacer de series que por muchos año ha estado picado. Pero he de reconocer que si la serie mantiene un nivel siempre puede resultar interesante y ser atractivo con el público. “The Big Bang Theory” es el caso. Todavía habrá una doceava temporada que es pero sea la último, pero aún así espero que mantenga o mejor aún eleva el nivel que alguna vez alcanzó. De todas formas, esta temporada ha servido para mantener vivas las esperanzas de un final digno y que grite por todo lo alto como un triunfo.

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