“The Cloverfield Paradox”, pura faramalla

By February 5, 2018 Críticas No Comments

Ahora que está de moda la palabra faramalla en los asuntos políticos de México, probablemente no hay otra palabra mejor para describir la película que ahora nos ocupa. En una estrategia diferente de mercadotecnia, donde el secretismo era absoluto, y en donde apenas contaron con pocas horas para hacer ruido, pero qué ruidosos fueron, la tercera parte de la franquicia “Cloverfield” salió ayer en la noche en la plataforma de Netflix como la colita de lo que nos dejó El Súper Bowl. Normalmente las cadenas de televisión estrenan nuevos capítulos de series consagradas después del partido, y Netflix quiso emular la estrategia y vaya que le salió. Lo que no le salió fue la calidad de la producción, pues “The Cloverfield Paradox” es una película que desaprovecha su factura gracias a una propuesta carente de originalidad.

La película va de un grupo de astronautas que viven y trabajan en una Estación Especial medio futurista (en un año incierto) y que tras fallar en un experimento pasan a una nueva dimensión donde cosas extrañas suceden. La estructura de la película resulta ser muy simple y de fórmula. Luego, luego uno no puede dejar de recordar otras películas similares donde el monstruo “está en casa”. El ejemplo más evidente es sin duda “Alien: El Octavo Pasajero” (Alien, Ridley Scott, 1979) y más recientemente el año pasado llegó “Life: Vida Inteligente” (Life, Daniel Espinosa, 2017) que tiene una premisa similar. El problema es que el guión nunca amarra, pues las incongruencias aparecen al por mayor, casi como ciertos puntos de la película, sólo para forzar el avance de la trama.

Y es que de entrada tampoco hay una introducción solvente. No sabemos realmente por qué están ahí, cuál es su misión, incluso qué año es, por lo que la llegada del conflicto principal parece muy poco sustentada. ¿Qué tipo de experimento querían hacer? Quién sabe, lo importante es que han desaparecido de la realidad y pasan cosas extrañas. Pero la cosa no mejora porque la explicación no acerca a la narrativa a algo verosímil. Te dicen que están en una dimensión diferente, pero para solucionar las cosas y regresar a la normalidad necesitan hacer cosas que desde un punto de vista congruente están muy alejadas. “Hay que ventilar la nave” ¿Por qué? ¿Cómo? Hay una chica que pertenece a otra dimensión, ¿Por qué es misteriosa? ¿Por qué está tonta? Cosas forzadas para avanzar la trama que resultan desagradables porque no fueron bien pensadas.

Lástima, porque la manufactura de la película merecía más. Hay muy buenos actores que están totalmente desaprovechados, sus personajes siempre son superficiales con motivaciones muy banales. Y como está todo mal escrito, nunca les crees que sean astronautas capacitados. Los efectos visuales son geniales, y el uso de la música y la fotografía hacen lucir bien, pero de nada sirve si la narrativa está hecha con las patas.

Así que en definitiva, “The Cloverfield Paradox” resulta ser una película desaprovechada. En primera porque no pudo sostener la exponencial publicidad que tuvo el día de ayer domingo de Súper Bowl y en segunda porque no pudo aprovechar el talento que estuvo involucrado en hacerla. El guión es terrible porque no va más allá de la simple fórmula del “monstruo en casa”, haciendo avanzar la trama con situaciones incongruentes y mal infundadas. Además de no ser una base para el lucimiento del talento. Tampoco es salvable la dirección, que al igual que el guión, sirve nada más para poner en imágenes situaciones sin la más mínima inspiración. Sin duda, una película muy decepcionante.

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