“Transformers: El Último Caballero”, cine chatarra

A veces comparo el consumo de cine con el de la comida. Así como la comida nos da energía física, el cine como parte del arte nos da energía mental. Si se consume mucha comida chatarra va a llegar un momento en que las enfermedades estarán a la orden del día. Igual pasa con las películas, si uno se la pasa viendo mugrero cuál va a ser la calidad intelectual de una persona. Algo así comenté en la crítica de la anterior película de esta saga dirigida por Michael Bay, un tipo especialista en cine chatarra. Con su nueva película no hay un cambio de dirección, haciendo de “Transformers: El Último Caballero” (Transformers: The Last Knight) una película sin propuesta inteligente y con una salvajada de imágenes cargadas de excesos.

Si uno se pone a pensar, lo opuesto a lo que propone la película, va a darse cuenta que esta producción realmente no va de nada. Una excusa existe solamente, que es que hay una nueva amenaza algo confusa por lo que hay que salvar el mundo… como todas las películas anteriores. No está mal que las películas se traten de salvar al mundo, pero lo menos que se les piden es hacer coherentes los conflictos, meterle un poco de misterio, suspenso e importancia al hecho. No, aquí es simplemente “Hay una nueva amenaza..¡Pas! ¡Pum! ¡Pas!”. Como la esencia de la historia es lo de menos, la película se vuelve insoportable y tediosa. No sé si aburrida por el hecho de que por momentos hay imágenes que llaman la atención por su factura, pero por momentos… en realidad y en general, el trabuco de imágenes de acción se ven mal.

Entonces, el guión es terrible, pero terrible, horrendo y pésimo. Denme todos los calificativos negativos y eso es el guión. Obviamente los tipos que lo hicieron no entregaron el trabajo pensando que eso era una maravilla. Generalmente el guión pasa por muchas manos y cabezas que según esto piensan, pero que priorizan otras cosas, por lo que le cambian por aquí y le cambian por allá sin un sentido de rigor y cuidado. A un director mediocre como Michael Bay le da igual que esos cambios afecten la continuidad de la historia, con tal de plasmar escenas de acción explosivas, con mucho fuego, con muchos autos destruyéndose, con mucho metal retorcido y, claro está, con mucha chica guapísima en apuros tiene. Así que el guión termina por irse a la fregada y la dirección también, pues no hay innovación ni creatividad, simplemente es la misma gatada de mal gusto de siempre.

Hablar de otros aspectos es hablar de las consecuencias de malas decisiones. Si lo más importante fue concebido con las patas, ¿ustedes creen que se salvan por elementos técnicos? Pues no. Malas actuaciones, mala la edición, los efectos visuales son mareantes y todo se vuelve muy confuso. Uno supondría que la foto o la música y el sonido son espectaculares, y probablemente se hicieron con la última tecnología y equipo carísimo, pero como aquí las cosas no son coherentes y cada quien por su lado, pues lógicamente no lucen, porque nada tiene sentido.

En fin, sin más que decir porque realmente ya no tiene caso, “Transformers: El Último Caballero” es una de las peores películas de 2017. Claro que hay otras películas muy malas, pero a veces es por detalles o por otras consideraciones no tan controlables. Pero acá, con todo el dinero del mundo para hacer esta producción se notó que los que la hicieron les valió la vida. No sé si por falta de profesionalidad o no, pero sí es una irresponsabilidad y una falta de compromiso por no entregar una película que valga la pena en algo. Fea, tonta, inverosímil y tediosa, entre tantas cosas malas, esta producción es un ejemplo del cine chatarra que se necesita erradicar. Para gente sin criterio (porque para todo hay público, ¿no?).

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