“Un don excepcional”, todo lo que habría que esperar

De alguna forma, como cinéfilo pudiera parecer que se tiene un gusto más refinado por el cine. Por eso morimos cuando se estrena una película de algún director consagrado, pues más que tipos de películas, queremos propuestas más autorales o personales. Sí, quizá yo priorice películas que se venden con más pedigrí que las genéricas, aquellas que parecen estar cortadas con la misma tijera y que no arriesgan mucho. Pero de vez en cuando hay ocasiones en que se me antoja, así simplemente, ver una de estas películas que sé que no pasará nada con ellas, porque igual y una sorpresa me puedo llevar. Yo antes viajaba mucho en autobús de pasajeros y el tipo de películas era la misma. O eran comedias de medio pelo tipo las de Adam Sandler o películas que apelaban por las emociones y el sentimentalismo. Y ahí, en el autobús, me la pasaba muy bien. “Un don excepcional” (Gifted) es de esas películas con mucha carga sentimental, y gusta porque ya sabes de qué va.

La película va de Frank que cría a su sobrina Mary, pero ella es una genio por lo que Evelyn, la madre de Frank, aboga porque la niña tenga una educación diferente a la de una niña normal que es lo que quiere Frank, porque además eso significa que ya no pudiera estar más tiempo con ella. Como pueden observar, la premisa es sólo una excusa, quizá muy suave, para echar andar la representación del cariño familiar. El guión se enfoca mucho en las relaciones de los personajes principales, siendo sus sentimientos los que más se afectarían ante los cambios. Lo cual creo que está bien en ese sentido porque de otra forma no habría una película más interesante. El que se vayan a separar o no porque es una genio, no es un conflicto universal y al público le pega de diferente manera, pero el hecho de darles más matices sentimentales mantiene por lo menos el interés.

Fuera de eso, la película utiliza recursos similares a las de todas las películas de su tipo. Marc Webb dirige y se podría decir o confirmar que es un director que prometía mucho y que en su carrera se está quedando corto ante las expectativas. Él hizo “(500) Días con Ella” ((500) Days of Summer, 2009), una comedia muy disfrutable con una narrativa muy creativa y fresca. Después hizo Spider-Man con Andrew Garfield y la innovación desapareció. Aquí no tiene una gran premisa, pero es que tampoco hace lo suficiente como para que su realización se destaque. Todo está muy normal con la típica fotografía, la típica música, los típicos decorados y las típicas actuaciones. Es una película que no está mal, pero es que tampoco no es nada nuevo.

En resumen, “Un don excepcional” es una película que se queda atrapada en los mismos conceptos del género dramático-familiar-sentimental. Es una película que se enfoca precisamente en su estilo para atrapar al espectador, y lo consigue correctamente. Pero es una salida fácil ante la falta de innovación y creatividad que un tipo como Mark Webb puede hacer. Es de esas películas bonitas que nunca dejan un mal sabor de boca, pero también es de esas que quedarán en el olvido que ni el título podrán recordar. Si lo sabré yo que ya me ha pasado con películas similares. ¿Nunca les ha pasado que olvidan cómo se llama la película del perrito que se queda esperando en la estación?

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