“Una Serie de Eventos Desafortunados, season 2”, persecuciones y misterios sin resolver

A principios del año pasado, netflix estrenaba la primera temporada de la serie basada en los libros escritos por Lemony Snicket, seudónimo de Daniel Handler, sobre los huérfanos Baudelaire. Una serie que recordaba estéticamente la película de 2004 protagonizada por Jim Carrey, aunque mejorando su narrativa y su gracia. Con Neil Patrick Harris, y en formato serie de televisión, la serie encontraba su propio formato audiovisual de manera definitiva, estructurando la adaptación de los libros de una forma correcta y peculiar. La primera temporada me gustó mucho, fue muy divertida, pero me temo que esta segunda temporada de “Una Serie de Eventos Desafortunados” (A Series of Unfortunate Events) carece de ese chispazo de humor que de alguna forma esperaba.

La serie continúa con los huérfanos Baudelaire en una escuela extraña y el Conde Olaf detrás de ellos. Como cada segundo capítulo, los huérfanos tienen que ir hacia un nuevo lugar y/o con con nuevo tutor para huir de Olaf y al mismo tiempo esclarecer la muerte de sus padres. Esta temporada es una continuación sin final, por lo que algunas de las preguntas que ya estaban en el aire siguen sin responderse. Estructuralmente siguen el ejemplo de la primera temporada (y así le van a seguir en la tercera y última entrega), por lo que los capítulos ya siguen un mismo patrón que se ha convertido rápidamente en algo monótono. Es decir, no hay nada nuevo que ofrecer. No sé si sea culpa de los responsables de la serie o de los libros de los cuáles están basados, pero noto en las tramas una repetición de situaciones. Al final estamos ante una serie de eventos con detalles absurdos que se resuelven bajo los mismos patrones. De alguna forma, la serie se ha convertido en algo predecible.

Cierto es que es agradable ver a Neil Patrick Harris de villano y a los actores que interpretan a los Baudelaire, todos lo hacen de una forma correcta. Técnicamente hay detalles agradables a la vista, como el arte, la fotografía o la música. Pero me cuesta con la narrativa y evidentemente con las tramas. Siento que es una temporada de relleno, que no trasciende. Porque al final, salvo ciertos detalles, quedamos en lo mismo, prometiéndonos resolver todas las cosas en la última temporada. Ese es el problema cuando una trama simple se alarga demasiado, y esto es lo que le pasa a esta serie.

Así que sin más, la segunda entrega de “Una Serie de Eventos Desafortunados” continúa correctamente con la historia de los Baudelaire. A mí no me han gustado las tramas de estos capítulos porque los siento de relleno para llegar a un final. No veo trascendencia. Cosa que se nota más dado que técnicamente, aunque realizado de buena forma, no ofrece nada nuevo que no hayamos visto en la primera temporada. Sólo queda disfrutar si uno es muy fan de los personajes, de los libros o de la serie en sí. Fuera de eso, esta entrega pasará muy desapercibida, esperando encontrar en la última temporada un desenlace digno de tanto desafortunado viaje.

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