Victor Frankenstein: una historia que no sabemos que sabemos.

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Sí, la historia comienza y termina (no, no es spoiler) diciéndonos que es la historia que ya todos sabemos, la historia sobre un genio demente y una creación profana, pero ¿es la historia que “todos” conocemos esa que narraron?

Tal vez, y por casualidades de la vida, me encuentro leyendo el libro de Frankenstein desde hace menos de 2 semanas; y justo ayer fue mi sorpresa al ver un tráiler en el que había una “adaptación” que estaba actualmente en cartelera; así que decidí ir a verla.

Mi error: esperaba ver una adaptación del libro. La realidad: abismalmente distinta.

Sí, la historia comienza y termina (no, no es spoiler) diciéndonos que es la historia que ya todos sabemos, la historia sobre un genio demente y una creación profana, pero ¿es la historia que “todos” conocemos esa que narraron? Me temo que no.

Dirigida por Paul McGuigan y con un guión de Max Landis, tenemos la historia de Igor Straussman (Daniel Radcliffe) un jorobado con conocimientos de medicina que trabaja en un circo, y que al salvar la vida de una trapecista (Jessica Brown Findlay), conoce a nuestro estudiante de medicina: Victor Frankenstein (James McAvoy), quien posteriormente lo liberará del circo.

Tras ese incidente es que se forma un lazo muy especial entre Igor y Victor, y es ahí donde empieza a llevarse el juego de creación de este monstruo, que en teoría, ya todos conocemos.

Al menos desde mi punto de vista, lo único rescatable de la película es la actuación de los dos protagonistas, sin duda, me llevo una buena impresión del resultado que Daniel Radcliffe fue capaz de lograr, pues por primera vez en mucho tiempo no sentí que estuviera viendo a Harry Potter disfrazado de algún otro personaje (cosa bastante difícil de lograr y muy respetable una vez que se alcanza).

De ahí en más, lamentablemente, la película es una mezcla muy extraña; al menos si nos apegamos al libro de Shelley.

En cuestiones de narrativa creo que es una combinación entre distintos estilos, desde donde podría resaltar el de Sherlock Holmes al narrar las peleas, solo que un tanto mal logradas en este caso.

Es una pena, porque considero es una historia que pudo haber vuelto a llamar la atención de las nuevas generaciones por lo que en esencia es si se hubiera logrado de una forma correcta.

Creo fue innecesario hacerles nuevos antecedentes a los personajes y concentrar el punto de atención en alguien que no es ni Frankenstein, ni su creación; sino más bien el jorobado cuyo ingenioso nombre era Igor, cosa que es válida, más no si tu película lleva el nombre de Victor Frankenstein y no el de Igor Straussman.

Hacer películas de época, y clásicos como éste, sin duda son una gran responsabilidad, ya que cualquier pequeño gran detalle que se te pase, cuenta. Como dato curioso e imperdonable es el tatuaje que se logra ver en varias escenas de un baile a Jessica Brown, insisto, cuando una película es de época la responsabilidad para conservar esa fantasía es grande, si no de nada sirve toda la producción y artes creados.

En conclusión, creo que la película es una ironía andante, ya que durante ella hacen mucho hincapié a algo que es muy real: la gente va a olvidar el nombre de Frankenstein, pero no al monstruo.

¿No debió haber sido el objetivo entonces de esta película que recordasen al hombre? O ya muy perdida la cosa ¿al monstruo?

 

estrella regular

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