“Wild Wild Country”, el alcance de la historia

Lo genial de las buenas películas o series es que siempre podemos tomar sus historias y compararlas con otras de la vida real. Aún si lo que cuentan es real, muchas de las causas que dan pie a los conflictos se deben a situaciones que aplican en otras historias del mundo, en la de nosotros mismos incluso. Cuando las historias involucran a grandes números de personas se vuelve épico, pero todavía más cuando esta historia que se cuenta es real. “Wild Wild Country” cuenta una historia casi olvidada, pero va más allá en su profundidad que sigue vigente.

Esta serie documental cuenta la historia de un grupo de gente religiosa liderados por Osho o Bhagwan Shri Rashnish que se asientan en un gran terreno en Oregón, cambiando el estilo de vida de los pocos vecinos que viven por ahí y creando conflictos raciales, morales, éticos y políticos. Eso sucedió hace casi 40 años, pero adquiere relevancia porque los problemas dados en esa historia son muy similares, o las emociones casi son las mismas, que los que vemos hoy en día. Uno ve las noticias en la actualidad y vemos siempre problemas con los migrantes, de cómo la sociedad blanca estadounidense ha liberado más sentimientos racistas y xenófobos que antes con la llegada de Trump. Algo similar sucedió con toda esta gente que vino de India o que llegaron a un lado de un mini pueblito, y las consecuencias fueron bárbaras.

Pero lo interesante de esta serie documental es que los directores no toman partido, o por lo menos no lo intentan, pues muestran las cosas de la forma más objetiva posible. A diferencia de otros documentales como “Making a Murderer” donde al héroe lo acusaban con pruebas no claras de un asesinato, acá vemos la historia desde muchos ángulos. Y uno como espectador tiene la oportunidad de decidir el lado que más le convenza. ¿Es la gente que vivía desde hace mucho tiempo la que estaba bien? ¿Son los que llegaron que al verse provocados actuaron peor? Todas las cosas que suceden tienen componentes para reflexionar, y cada uno de los 6 capítulos es grande por eso. Además, te mantienen todo el tiempo atento, pues el ritmo entretiene hasta al más distraído.

En resumen, “Wild Wild Country” es una serie documental que narra una increíble historia de sociedades. Pero también sobre la humanidad y cómo desde mucho tiempo están los mismos problemas que nos tocan hoy en día. Aquí uno luego se sorprende de que agreden a una persona sólo porque es de otro lugar o porque habla otro idioma, pero lo que te muestra este documental es que eso siempre ha existido. Quizá a esta serie le falta cerrar de una forma más puntual, ladearse un poco hacia alguna postura, o por lo menos eso me hubiera gustado, porque está más que claro quién hace maldades, la pregunta es ¿se ha hecho justicia? La serie ni siquiera lo pregunta, pero de todas formas es un documento importante de ver.

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