“Yo, Tonya”, una fresca biografía

By February 23, 2018 Críticas No Comments

Los géneros cinematográficos nos ayudan a clasificar las películas en base a ciertas características comunes. Por ejemplo, la comedia romántica, la ciencia ficción, la fantasía, el terror, el suspenso, el western y otras más. Pero a veces se clasifican erróneamente ciertas películas en géneros inexistentes. Como cuando hablamos de cine mexicano e inmediatamente nos imaginamos súper dramas aburridos o comedias simplonas, como si el cine hecho en México fuera un género por ser de donde es. Las biografías siento que es algo similar, pues uno escucha biografía y piensa en que le van a contar la vida de inicio a fin de alguien importante. Afortunadamente son ya varios los cineastas que han tomado ciertas biografías para hacer y deshacer a su antojo, y perfectamente la vida real de cualquier persona puede ser llevada a cabo en base a los géneros cinematográficos existentes. “Yo, Tonya” (I, Tonya) es un ejemplo claro de las ganas por ser frescos y creativos, para ofrecer algo diferente.

La película va de Tonya Harding, una de las más grandes patinadoras artísticas a finales de los 80 y principios de los 90. Es recordada más por el escándalo con Nancy Kerrigan cuando personas cercanas a Tonya lesionaron las rodillas de Nancy. Eso es digamos un cierto punto de partida en la vida real, pero la película profundiza más en la vida de Tonya para comprender en cierta forma su vida. Sí que vemos cuando ella era pequeña, vemos cómo le afectó tener a una madre así, vemos cómo fue maltratada por su marido, cómo no tuvo educación, cómo su padre la abandonó de pequeña, y otras cosas así que en cualquier típica biografía no tendrían chiste por ser un tanto cliché. Pero la forma en la que está contada esta película es de aplaudir, pues el director Craig Gillespi opta por una narrativa entre el documental y la ficción, entre la parodia y la seriedad, y entre la comedia negra y el drama. Juntar todo eso y que salgan bien las cosas es excelente.

La película, por ende, es una joya porque desarrolla perfectamente a los personajes. Las situaciones que se presentan en la película siempre están ahí por algo, nada es gratuito. Con este perfecto balance de formas narrativas entendemos sus motivaciones y objetivos. Pero también la película es un gran entretenimiento. Gillespi no es que opte por no ser serio, o ajeno a las problemáticas de su protagonista, sino que la manera de abordar la comedia negra es una clara intención de exponer que Tonya tampoco es una víctima. Cuando los personajes tienen demasiados grises, y además están expuestos de una forma honesta como aquí, el tono de la obra permite ser acordes a la trama que cuenta, y creo que es acertada.

Con una gran edición y una gran narrativa, “Yo, Tonya” es una gran película fresca y creativa, que toma muy bien el tono de los personajes para implementarlo en el tono de la obra en sí. Pero además lo hace a través de una profunda exposición de sus motivaciones y objetivos, lo que hace que la película haga un desarrollo minucioso de sus protagonistas. Grandes actuaciones y una gran técnica audiovisual, es sin duda una película demasiado entretenida, divertida e inteligente, que demuestra que las biografías pueden ser contadas de tantas formas, que el suponerlo como un triste y solitario género cierra las puertas para una buena creatividad.

Leave a Reply

Your email address will not be published.